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Poda de floración de un arbusto

 

Cuando el arbusto interesa por su floración, se debe realizar una poda correcta que no elimine las yemas de flor e incluso estimule el desarrollo de una floración más atractiva. Para ello es preciso conocer la época de floración del arbusto y si florece en madera vieja o madera del año:

 

Arbustos que florecen sobre los brotes del año, en primavera o verano. La poda se debe realizar durante el invierno, época de reposo vegetativo de la planta. En climas con heladas se debe esperar al final del invierno para que los fríos más intensos hayan pasado.

Recortaremos las ramas desarrolladas durante la temporada pasada dejando entre 2-5 yemas. De estas yemas nacerán brotes florales nuevos en primavera. Si se buscan floraciones especiales:

 

  Alargar la floración en arbustos de floración precoz: Cuándo haya finalizado la floración, sobre el mes de Mayo, realizar una segunda poda de floración para estimular el nacimiento de nuevos brotes que darán flor en verano.

  Flores grandes, aunque menos abundantes: Recorta las ramas dejando sólo 2-3 yemas.

  Flores abundantes, aunque de menor tamaño: Recorta las ramas dejando 5-6 yemas.

 

Arbustos que florecen en el extremo de pequeños brotes del año, en primavera. La poda se debe realizar después de la floración.

Se trata de una poda muy ligera basada en eliminar los brotes que han florecido cortando sobre otros brotes nuevos, bien situados y vigorosos, que serán los que den la próxima floración al año siguiente. No se debe cortar dejando sólo 2-3 yemas, ya que la floración del año siguiente sería poco abundante.

 

Arbustos que florecen sobre la punta de brotes de ramas del año anterior, a finales del invierno. La poda se debe realizar al finalizar la floración. Si se poda en invierno, se eliminan las yemas florales y la planta no dará flor.

Despuntaremos las ramas del año dejando 2-3 yemas laterales de las que nacerán brotes en cuya punta nacerán las flores del año siguiente.

 

Arbustos que florecen sobre brotes laterales de ramas del año anterior, a principios de primavera. La poda se debe realizar al finalizar la floración. Si se poda en invierno, se eliminan las yemas florales y la planta no dará flor.

Recortaremos las ramas a ras del suelo, lo que estimulará un fuerte rebrote. Si se prefiere un recorte más suave, se puede recortar cada rama sobre una yema nueva a unos 30-40 cm del suelo.

 

Arbustos que florecen a finales del invierno o principio de primavera, sobre rama de dos o más años. La poda se debe realizar al final del invierno, antes del inicio de la brotación floral.

Despuntaremos ligeramente las ramas terminales del año y aligerar las ramas viejas anualmente. Básicamente se trata de una poda de mantenimiento anual que estimule la formación de yemas de flor en los años posteriores, es decir, los resultados de una poda adecuada se obtienen a largo plazo.