Nombre botánico: Archontophoenix cunninghamianna
Archontophoenix cunninghamiana v 1

Nombre común: Palma Cunningham
Clima: Árido - Mediterráneo - Subtropical árido - Tropical
Resistente a: Heladas Suaves  
Tipo de suelo: pH Neutro - Suelo bien drenado - Suelo fértil - Suelo Húmedo - Textura arcillosa - Textura arenosa - Textura franca
Porte: Árbol
Tipo: Hoja Perenne
Ritmo de crecimiento: Rápido
Tipo de mantenimiento: Medio
Confort en el jardín: Planta SIN púas peligrosas - Planta NO tóxica - Planta SIN bayas que ensucien el suelo  
Exposición: Semi-sol - Sombra luminosa  
Necesidad de agua: Agua abundante
Grupo de plantas: Palmeras - Plantas de Interior
Estilos de jardín: Jardín Tropical
Espacio del jardín: Invernadero - Jardín en macetas
Altura adulta: Más de 12m
Anchura adulta: Más de 3m
Forma del árbol: Copa redonda
Decoraciones de color: Marrón - Verde claro - Verde Oscuro - Violeta
Planta decorativa por estación: Para Invierno - Para Otoño - Para Primavera - Para Verano
Floración: Otoño - Verano
Fructificación: Invierno - Otoño
Longevidad: De 30 - 100 años
Descripción:

Abonado: Realizar un abonado con compost en primavera.
Multiplicación: Propagación por semillas. La germinación es lenta, entre 1-15 meses. Para germinar, la semilla necesita calor y un suelo rico en materia orgánica y bien drenado. En zonas cálidas (tropicales o mediterráneas), puede sembrarse directamente al exterior. En zonas templadas y frías debe sembrarse en semillero protegido.
Poda: Realizar ligera poda de mantenimiento consistente en eliminar hojas secas o enfermas. Esta poda suele ser necesaria cada dos o tres años y debe realizarse con el equipo y seguridad adecuados, ya que se trata de una poda a gran altura. Puede ser recomendable encargar el trabajo a profesionales. 
Familia botánica: Aracaceae.
Origen: Este de Australia, Oceanía.
De interés: Palmera decorativa por su aspecto exótico, su follaje pinnado y su tronco fino y elevado con el capitel liso y de color verde claro. En verano y otoño produce flores fragantes de color violeta que son seguidas de frutos rojos globosos. Crece bien en suelos fértiles, húmedos y bien drenados de climas cálidos, aunque puede soportar heladas suaves de hasta -4ºC. Genera un sistema de raíces muy superficial, por lo que precisa riegos abundantes en los meses más secos, así como acolchado que reduzca la pérdida de humedad del suelo por evaporación. Es sensible a vientos fuertes y a los trasplantes.

 
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Archontophoenix cunninghamiana v 1 Archontophoenix cunninghamiana hoja 2