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Otras plagas en el jardín

 

El jardín también puede verse perjudicado por otros insectos o animales que conviene mantener bajo control y supervisión:

 

Orugas. Existen diferentes orugas dañinas como las larvas de mariposa, que viven en la tierra y se alimentan de las raíces, pero la mayoría se refugian y alimentan en las hojas de las plantas.

Podemos verlas fácilmente y eliminarlas manualmente de forma fácil. Si hay demasiadas orugas como para retirarlas una a una de forma manual, podemos utilizar Cuasia, un pesticida orgánico que resulta inofensivo para las abejas y las mariquitas. Si ninguno de los métodos anteriores funciona podemos aplicar Derris, un insecticida orgánico muy efectivo, aunque dañino para algunos insectos beneficiosos, así como para los peces.

 


Hormigas. Son insectos que no provocan daños de forma directa, sino a través de los pulgones que trasladan en su cuerpo, protegiéndolos de depredadores como las mariquitas o las moscas de las flores. A cambio, las hormigas se alimentan de las gotitas de miel que segregan los pulgones.

La solución a aplicar se basa en controlar los pulgones.

 

 

Caracoles y babosas. Existen muchos tipos de babosas y caracoles. Comen plántulas jóvenes, pero también atacan las hojas y tallos de plantas adultas, aunque éstas últimas pueden resistir los ataques de los caracoles y las babosas sin apenas mostrar síntomas. Por otra parte, las babas que dejan en el suelo aportan calcio beneficioso para el jardín y el huerto, por lo que en pequeño número, las babosas y caracoles no deben preocuparnos.

No obstante, para mantenerlos bajo control podemos atraer a nuestro jardín a sus enemigos naturales: pájaros, erizos, ranas y sapos, así como recogerlos en los días de lluvia y utilizar los caracoles para consumo. Además, podemos esparcir ceniza, serrín o cal secos alrededor de las plantas más vulnerables. Otra opción es rodear a las plantas jóvenes y pequeñas con botellas de plástico o láminas metálicas finas clavadas en el suelo. Un acolchado de corteza de pino también sirve como disuasor de babosas y caracoles.

 

Escarabajo pulga. Son pequeños escarabajos que dan grandes saltos y se alimentan del follaje de las plantas provocando cientos de perdiginazos en las hojas, principalmente en las plantas crucíferas. Si el tiempo es húmedo y frío, el escarabajo de pulga puede ocasionar daños importantes en las plantas e incluso llegar a matarlas.

Para eliminar a los escarabajos pulga se puede preparar una trampa muy sencilla y efectiva. Untaremos con grasa de motor vieja un trozo de madera de unos 30x15cm y lo pasaremos por encima de las plantas, casi rozándolas, de forma que los escarabajos saltarán y se quedarán pegados a la grasa sin poder huir.

 

Mosca blanca. Son pequeñas mosquitas de color blanco que chupan la savia de muchas plantas tanto de exterior como de invernadero y resultan bastante resistentes y difíciles de combatir.

Una forma efectiva de atraparlas es colgar una tarjeta o plástico amarillo untado de alguna grasa ligera, donde las moscas blancas, atraídas por el color amarillo, quedarán atrapadas. Si esto no es suficiente, podemos pulverizar el envés de las hojas con una dilución de jabón potásico al 1% utilizando agua de lluvia o agua de muy baja mineralización.

 

Milpiés. Son pequeños insectos negros de patas cortas que se alimentan de las raíces, tallos y hojas de las plantas.

Removiendo ligeramente la capa más superficial del suelo sacaremos a los milpiés a la superficie, donde quedarán expuestos a pájaros, escarabajos, erizos y otros depredadores naturales.

 

Araña roja, araña amarilla y ácaros. Son minúsculas arañas de color rojizo o amarillento que viven en el envés de las hojas donde producen manchas amarillas o naranjas.

Su expansión es favorecida por la sequedad, por lo que regando regularmente conseguiremos solucionar el problema en la mayor parte de los casos. Si no es así, podemos fumigar la planta con un extracto fermentado de 75gr de ortiga o ajo picado y un litro de agua. La cal apagada mezclada con ceniza de madera o las decocciones de ajenjo y equisetum también pueden fumigarse sobre las plantas para eliminar los ácaros.