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Mantenimiento del huerto

 

Un huerto requiere de unos cuidados y labores de mantenimiento mucho más exigentes que el resto de las plantas del jardín, aunque también nos proporcionará grandes satisfacciones.

 

Principales tareas de mantenimiento del huerto 

 

Proporcionar nutrientes a las hortalizas: Las hortalizas necesitan muchos nutrientes para desarrollarse y ofrecer cosechas ricas y abundantes en apenas varios meses. Esto hace que debamos prestar especial atención al sustrato dónde vamos a cultivar el huerto.

La preparación de la tierra antes de la siembra resulta fundamental y consiste en enriquecer el sustrato con compost o estiércol y labrar bien el suelo para que quede suelto y mullido. Una vez hayan comenzado a brotar las plantas, deberemos abonar la tierra con frecuencia utilizando abonos orgánicos.

 


Controlar a diario plagas y enfermedades: Las hortalizas son más sensibles a plagas y enfermedades que otras plantas ya que si no detectamos el problema rápido y dejamos que una plaga o enfermedad se extienda, aunque la planta sobreviva, habremos perdido gran parte de la cosecha.

Para tener las plagas y enfermedades bajo control hay que favorecer la existencia de insectos beneficiosos y revisar las plantas a diario. Si detectamos alguna planta afectada por alguna enfermedad o plaga, lo mejor es cortarla para impedir que el problema se extienda a otras plantas.

Si se ven afectas muchas plantas deberemos analizar de qué plaga o enfermedad se trata y buscar un tratamiento orgánico adecuado.

 

Garantizar riegos frecuentes y abundantes: El huerto puede exigir riegos prácticamente a diario durante los meses más secos de primavera y verano, que suelen coincidir con la época de vacaciones, por lo que puede ser de gran utilidad la instalación de un sistema de riego automático por goteo.


 

 

Prácticas hortícolas fundamentales

 

Existen dos prácticas de gran importancia que contribuyen a mantener la fertilidad del suelo y la salud de las hortalizas facilitando las labores de mantenimiento del huerto y proporcionándonos un huerto sano y productivo:

 

Rotación de cultivos: La rotación de cultivos consiste en alternar distintas hortalizas en la misma zona del huerto. Algunas especies como el tomate, la cebolla o la lechuga pueden sembrarse todos los años en el mismo lugar, pero la mayoría de hortalizas presentarán problemas de desarrollo, de productividad o de salud si se plantan en el mismo sitio año tras año.

Las rotaciones son beneficiosas para mantener el equilibrio de nutrientes del suelo y para evitar que las plagas o enfermedades se especialicen en una determinada especie.

Las rotaciones deben organizarse para aprovechar al máximo los recursos rotando especies de sistemas radiculares distintos para que cada una consuma los nutrientes que las anteriores no consumieron, además de aprovecharse de la estructura dejada en el suelo.

Para planificar un buen ciclo de rotaciones es bueno clasificar las hortalizas en función de sus necesidades en nutrientes e ir alternando cada año plantas exigentes con plantas menos exigentes para finalmente cultivar alguna especie leguminosa como guisante, judía, haba…, las cuales aportarán nitrógeno a la tierra enriqueciéndolo nuevamente para el cultivo de las plantas más exigentes en nutrientes.
 

 

Asociaciones de plantas: El huerto es un ecosistema donde conviven una serie de plantas y animales que interactúan entre sí.

A través de la observación y la experimentación, a lo largo de los años se han llegado a reconocer asociaciones favorables que estimulan la producción de algunas hortalizas o frenan la aparición de determinadas plagas o enfermedades. Igualmente, se han detectado asociaciones desfavorables entre ciertas plantas que conviene cultivar alejadas.

Las asociaciones de plantas en el huerto no son una ciencia exacta y sólo la observación y la experimentación nos permite conocer las numerosas interrelaciones que pueden producirse en un huerto. Sin embargo, existen algunas asociaciones favorables y asociaciones desfavorables reconocidas y aplicadas por muchos horticultores que nos pueden ayudar a conseguir un huerto más sano y productivo.